HOU YIFAN, CAMPEONA DEL MUNDO, VIENE A VALENCIA

HOU YIFANLa Campeona Mundial de Ajedrez, Hou Yifan, ofrecerá una gran partida simultánea el viernes 5 de agosto, a las 16:30h, en la sala del ajedrez “Valencia Origen del Ajedrez 1475” ubicada en el Complejo Deportivo Cultural de La Petxina de Valencia.

La asistencia al evento es gratuita y con las limitaciones propias de la capacidad de la sala.

El jueves 4 de agosto se presentará la programación completa del FESTIVAL INTERNACIONAL DE AJEDREZ “VALENCIA CUNA” en una rueda de prensa ofrecida por Basilio López Mateo en representación de la organización, Luis Barona Boj por parte de la FACV, el director gerente de la Fundación Deportiva Municipal, José Vicente Berlanga y la campeona mundial de ajedrez, Hou Yifan.


  • Fecha rueda de prensa: Jueves, 4 de agosto
  • Lugar: Complejo Deportivo La Petxina
  • Hora: 10.15 horas

Yifán Hou:

Fue la gran maestra más joven (14 años) y la campeona del mundo más joven (16). Y en 2012, a los 17, logró en Gibraltar el mejor resultado de una mujer en la historia. El pasado marzo volvió a ganar el Mundial femenino con claridad. Aún tendrá que acumular hazañas para igualar la trayectoria de Judit Polgar, única mujer que ha estado entre los diez mejores del ránking, pero sólo Yifán Hou puede lograrlo. Además, al igual que la húngara, es muy amable.

Su simpatía llama mucho la atención porque hace cosas muy inusuales entre los ajedrecistas. Por ejemplo, sonríe a los fotógrafos antes de las partidas: “Lo hago de forma natural, pero también por convencimiento profesional. Es muy importante que los jugadores demos una buena imagen del ajedrez. Y ese momento, justo cuando la partida está a punto de empezar, es uno de los pocos que tienen los fotógrafos de retratarnos sin que estemos absolutamente concentrados. Por tanto, creo que debemos hacer un esfuerzo para que esas imágenes sean agradables para el gran público”.

Sus ideas son muy claras, incluso contundentes, aunque las exprese con sonrisa de seda y suavidad de té de jazmín: “No me planteo ningún objetivo concreto, ni en el ajedrez ni en la vida. Porque si lo hiciera y lo cumpliese, ¿qué estímulo tendría después?”. Está claro que su precocidad es compatible con la modestia: “Cuando era niña me ofuscaban las celebridades. Ahora ya no. Lo que realmente valoro es aprender mucho de cualquier persona que encuentra la felicidad en pequeños detalles”. A pesar de esa madurez, le encanta la compañía de su madre cuando viaja: “Ella se encarga de todos los detalles de la vida cotidiana y de cuidarme. Y yo puedo contarle todo, no como si fuera mi madre, sino más bien como una hermana o una amiga íntima, y así todo va mejor”.

Su madre, Wang Qián, enfermera, se casó con un magistrado y formó una familia que en la China actual podría considerarse de clase media. Su única hija, Yifán Hou, nació en la provincia de Thai Zhou, a doce horas de tren de Pekín. A los cinco años aprendió a jugar a las damas, pero a ella le llamaban mucho la atención las piezas del ajedrez (sobre todo, el caballo y la torre), que conoció a los siete. Y su juego causó tal sensación desde el principio que, cuando tenía nueve, el director técnico de la Federación China, el gran maestro Yé Yiangchuán, acudió desde Pekín sólo para jugar con ella. Y quedó tan impresionado que de inmediato invitó a toda su familia a trasladarse a Pekín para que Yifán pudiera beneficiarse de un entrenamiento especial, que se tradujo de inmediato en grandes éxitos. El primero, campeona del mundo sub 10. El más rotundo, a los 14 años, gran maestra más joven de la historia.

Para entonces estaba ya muy claro que Hou era uno de los mayores prodigios que ha dado el deporte mental. Sorprende mucho que su trayectoria sea compatible con una vida que no se limita al tablero blanquinegro. “Soy consciente de que el ajedrez me ha dado una vida de privilegios, y que mi obligación es entrenarme a conciencia cuando estoy en casa, pero siempre encuentro tiempo para nadar, leer o ir al cine con sus amigos. Desde pequeña, estudiar las partidas de Fischer, mi gran ídolo, fue siempre compatible con leer Oliver Twist, por ejemplo. Nunca he dejado de ser una chica relativamente normal. Y ahora mi carrera deportiva es compatible con la universitaria. Estudio el último año de Relaciones Internacionales”.

Incluso cuando viaja intenta parecer normal: “Los horarios de los torneos son muy exigentes, pero viajar es una gran escuela de vida, especialmente para una joven china como yo, que así descubre nuevas culturas, sobre todo cuando voy a países europeos”. ¿Sigue siendo París su lugar favorito? “Sí, lo es, pero últimamente me ha impresionado mucho Suiza, por el paisaje, el aire limpio y la relajación de sus habitantes, mucho menos estresados que la gran mayoría de los chinos, que casi nunca tienen tiempo, ni siquiera para tomarse un café”.

Reconoce que ha pensado sobre el gran misterio de por qué, en general, las mujeres juegan al ajedrez menos y peor que los hombres: “Hay tres razones para explicar por qué, en general, los hombres son claramente más fuertes. El número de jugadoras es muy inferior, lo que obviamente reduce la probabilidad de estar en los primeros puestos. Además, el ajedrez moderno es cada vez más exigente en cuanto a la resistencia física, lo que en principio beneficia a los hombres. Y creo que las mujeres, en general, somos más emotivas, lo que puede ser un inconveniente a la hora de evaluar posiciones con absoluta frialdad y elegir tu jugada con objetividad”.

Siempre parece muy calmada, incluso en posiciones de mucha tensión ante rivales de élite mundial. “Eso para mí es normal. Nunca me pongo nerviosa, ni tengo sentimientos negativos ni estoy triste. Simplemente, juego al ajedrez”.

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